Un guardarropa cápsula no se trata de tener menos por tener menos: se trata de que todo lo que tienes te funcione. Ocho o diez piezas bien elegidas rinden más que un clóset lleno.
Para ella: un vestido midi, dos blusas, un suéter ligero, un pantalón fluido. Para él: dos camisas, un suéter, un chino y una chamarra ligera. Todo en tonos que conversan entre sí.
Cuando cada pieza combina con el resto, el estilo deja de ser un esfuerzo y se convierte en costumbre.
